Para tu superación!!!!!!!

Este es un relato verídico sucedido el siglo pasado y que hemos ambientado un poco para dejar en el anonimato a los protagonistas, porque así ellos siempre lo pidieron. Solo que el fondo del asunto nos concierne a todos......... pero....... bueno....... que te sirva para reflexionar un poco.............

¿Hasta Cuando?

Durante la guerra de Vietnam (y como en todas las guerras) muchos jóvenes fueron reclutados para ir al frente y uno de ellos fue un joven fuerte, atlético, jugador de Campeonato de Futbol Americano, toda una estrella, pero al fin joven, fue al frente y se sabe que se comportó heroicamente, tanto que en una acción nocturna tuvo la mala suerte de pisar una mina enemiga que el explotar dejó hecho trizas su cuerpo, pero entero. Casi muerto fue transladado a la retaguardia y atendido por los servicios médicos con prontitud lo que le permitio conservar la vida y repatriado, fue internado en un hospital para su cuidado. No obstante pocas o nulas esperanzas existían de que el hombre se repusiera y quizá estaba condenado a ser un guiñapo humano mientras viviera.

Algunos meses pasaron en el hospital pero al fin fue dado de alta, destrozado pero entero y fue mandado a su casa porque en el hospital ya no había nada mas que hacer. También le fue asignada una enfermera para que lo atendiera para darle sus medicamentos, bañarlo, alimentarlo, etc. y aquí empezó a cambiar la historia, pues la enfermera se enamoró del jugador, así como estaba y cuidándolo y animándolo él también se enamoró de ella, culminando su amor en el fruto de un pequeño.

Angustia del jugador por pensar qué sería de su hijo si él no podía ni siquiera defenderlo y ánimos de la madre al jugador eran cosas diarias en la vida de esta pequeña familia surgida de una tragedia y de un amor desinteresado. Pero esas angustias hicieron reaccionar al jugador y poniendo toda la fuerza de su voluntad cada día trataba de moverse buscando recuperar sus fuerzas, en sus piernas, en sus brazos, en todo su cuerpo. El niño empezó a arrastrarse y el jugador a arrastrarse, el niño empezó a gatear y el jugador a gatear; parecía una carrera de quien lo haría mejor el niño en su crecimiento y el jugador en su recuperación. El niño comenzó a dar pequeños pasos y el jugador a hacer lo mismo........... así, pasaron dos años y el niño caminaba y el jugador...... también, su fuerza lo impulsaba cada día más y a medida que el niño se desarrollaba el jugador también........ al fin el niño corría........ y el jugador..... también.

A fuerza de voluntad y con los cuidados de su esposa el jugador casi se recuperaba completo de su desgracia y adquiría cada día mas fortaleza, por lo que comenzó a ir a correr al estadio donde antes había jugado como una estrella. Sentaba al niño en las gradas cerca de la pista donde corría y cuando pasaba cerca del niño le silvaba y el niño le respondía gritando "acá toy papá"; otra vuelta, otro silvido y otro "acá toy papá" y el jugador siguió su recuperación, hasta que se sintió con casi todas sus fuerzas y visitó al entrenador de su equipo para pedirle que lo dejara jugar nuevamente como titular. El entrenador despues de verlo jugar con el equipo lo acepto pues el jugador le había demostrado que nuevamente era el mismo, la misma estrella que había sido antes de su accidente.

Pasaron los meses y el jugador adelante y adquiriendo mas fuerza y mas pericia en sus juegos............ pero......... un día en que no había llevado a su niño cuando fue a entrenar....... sucedió que la madre fue con el niño al super y en un descuido el niño fue atropellado por un automovil lesionándolo de gravedad y aunque fue transladado al hospital mas cercano, sin embargo el niño falleció. La madre de inmediato trató de avisar al jugador pero solo encontró al entrenador, a quien le narró su problema y esté le dijo viera lo del niño, que él se encargaría de avisar al jugador.......

El entrenador se dirigió al campo de entrenamiento y llamando al jugador aparte le relató el percance sufrido por el niño, incluyendo que había muerto en el hospital...... El jugador respiró profundo y conteniéndose con todas sus fuerzas solo le dijo al entrenador.......

Entrenador ¡Déjame jugar el partido de Campeonato!

Desconcertado el entrenador le respondió....

¡Cómo! ¿No entiendes que te digo que tu hijo está muerto?

¡Si! contestó el jugador ¡Si lo entiendo! Por eso te pido que me dejes jugar ese partido.......

Pero....... murmuró el entrenador, pensando que quizá el jugador había perdido la razón.

¡No, no estoy loco! dijo calmado el jugador. Es que es muy importante para mi, te suplico me permitas jugar ese juego...Te lo ruego........

El entrenador al ver la actitud del jugador optó por concederle el deseo, pensando que aún faltaban unos días y quizá se le olvidará el asunto al atender el problema de su hijo muerto. Pero no, no solo no se le olvidó, sino que parecía que en los entrenamientos quería olvidar la pérdida de su hijo, pues se dedicaba con todas sus fuerzas a entrenar para ganar el lugar en el juego de campeonato.

Llegó el día del encuentro y ya casi para terminar el partido y con algunos puntos en contra del equipo, el jugador le rogó nuevamente al entrenador que lo dejara jugar, que él podía salvar el juego y ganar el campeonato. Ante tanta insistencia el entrenador lo dejó entrar al campo con la remota esperanza de que efectivamente salvara el juego.

Entró al campo el jugador y de inmediato cambió el juego a su favor logrando superar el marcador y jugando como nunca lo había hecho en su vida, ganaron el juego y el campeonato por las anotaciones del jugador.

Todo el mundo felicitaba al jugador y los mayores honores eran para él, pero ya con un poco de calma el entrenador se le acercó pidiéndole platicar a solas, por lo que se retiraron de la multitud y entonces el entrenador le dijo:

-Eres el heroe y desde hoy en adelante eres no solo titular en el equipo, sino que te ofrezco que seas el Capitán por la siguiente temporada.

Sonriendo con un dejo de tristeza en la mirada el jugador le contestó.

-No entrenador, Gracias de verdad pero este es el último juego de mi vida.

¡Cómo! Exclamó el entrenador añadiendo. ¡Primero me pides jugar el campeonato, juegas, ganamos, eres el Heroe y ahora ¿Ya no quieres jugar?

Ya no voy a jugar, entrenador. ¡Jamás voy a jugar!

¿Porqué? preguntó extrañado el entrenador, añadiendo. Te ofrezco ser el Capitán del equipo y ¿no lo aceptas?

Así es. Contestó el jugador. Sabes. Dijo lentamente. Te contaré porqué jugué hoy así.

¿Sabías que muchas veces cuando entrenaba traía a mi pequeño hijo conmigo?

¡Si! Contestó el entrenador.

¿Sabías que lo sentaba en la orilla de las gradas y cada vez que pasaba delante de él le silvaba y él me contestaba. ¡Acá toy papá!

¡Si! Si lo sé. Replicó el entrenador un poco molesto.

Pero lo que no sabías, entrenador, es que mi niño era ciego, y nunca me vio jugar mientras vivió y ahora solo desde el cielo me podría ver jugar, por eso jugué así, porque sabía que él me estaba viendo y quise jugar mi mejor juego para él hoy que desde arriba sí me podía ver. Por eso, entrenador, ¡Ya no mas juegos! ¡Este fue el último!

El jugador calló y bajó la cabeza y el entrenador se retiró sin decir más. Había comprendido.

Ahora........ ¿Hasta cuando vas Tú a Jugar Tu Mejor Juego?...... ¿Esperarás como el jugador, a que a quien amas se muera para poder dedicarle tu mayor esfuerzo? O ¿Tratarás de hacerlo mientras aún están con vida?

La reflexión es tuya......... aplícala como mejor te convenga...... pero si tienes vida y a quienes aprecias aún están con vida, no dudes en dedicarles tu mejor esfuerzo, ellos lo apreciarán y como el niño del cuento también te dirán..... ¿Acá toy........ !

 

Mas páginas Super