Para tu superación!!!!!!!

Un Amigo me remitió estos pequeño relatos y me parecieron perfectos para poder analizarlos y valorar algo que nunca tomamos en cuenta, "El Amor Materno"

Más que un Anillo de Compromiso...

El muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuviera. El joyero le presentó uno. La hermosa piedra, solitaria, brillaba como un diminuto sol resplandeciente. El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó.

Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo. ¿Se va usted a casar pronto? Le preguntó el joyero. No - respondió el muchacho - Ni siquiera tengo novia. La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador.

Es para mi mamá dijo el muchacho - Cuando yo iba a nacer estuvo sola; alguien le aconsejó que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas. Pero ella se negó y me dio el don de la vida. Y tuvo muchos problemas, muchos. Fue padre y madre para mí, y fue amiga y hermana, y fue mi maestra. Me hizo ser lo que soy... Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso. Ella nunca tuvo uno. Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mí, ahora yo haré todo por ella. Quizás después entregue otro anillo de compromiso. Pero será el segundo.

El joyero no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera al muchacho el descuento aquel que se hacia nada mas a los clientes importantes.


Y aquí una Poesía con mucho sentimiento hacia quien nos dío la vida en este mundo.

EL CONSEJO MATERNAL

Ven acá, me dijo dulcemente
mi madre cierto día;
(aún parece que escucho en el ambiente
de su voz, la celeste melodía)

Ven y dime, que causas tan extrañas
te arrancan esa lágrima, hijo mío,
que cuelga de tus trémulas pestañas
como gota cuajada de rocío.

Tu tienes una pena y me la ocultas:
¿no sabes que la madre mas sencilla
sabe leer en el alma de sus hijos
como tú en la cartilla?

¿Quieres que te adivine lo que sientes?
Ven para acá, pilluelo,
que con un par de besos en la frente
disiparé las nubes de tu cielo.

Yo prorrumpí a llorar - Nada - le dije-,
la causa de mis lágrimas ignoro;
pero de vez en cuando se me oprime
el corazón, y lloro.........

Ella inclinó la frente pensativa,
se turbó su pupila,
y enjugando sus ojos y los míos,
me dijo mas tranquila:

Llama siempre a tu madre cuando sufras
que vendrá muerta o viva;
si está en el mundo a compartir tus penas,
y si no, ¡a consolarte desde arriba!

Y lo hago así, cuando la suerte ruda
como hoy perturba de mi hogar la calma;
invoco el nombre de mi madre amada,
y entonces, siento que se ensancha el alma.

Olegario V. Andrade


Una Reflexión sobre lo que parece Dureza de nuestras Madres en nuestra Niñez y Juventud.

¡LA MAMÁ MAS MALA DEL MUNDO!

Nosotros tuvimos la mamá mas mala del mundo, mientras otros niños comían lo que querían, nosotros teníamos que desayunar cereal, huevos, leche y pan tostado. Cuando otros niños tomaban muchos refrescos y comían sin cesar dulces, pasteles y muchas botanas, nosotros teníamos que comer frijoles, aguas frescas, verduras, carne y pescado.

Cuando fuimos creciendo se hizo mas mala: nuestra madre insistía en saber dónde estábamos, parecía que estábamos encarcelados. Tenía que saber quiénes eran nuestros amigos o con quién andábamos y lo que estábamos haciendo a cada instante. Nos insistía mucho en que si decíamos que nos íbamos a tardar una hora en algo o en algún lugar, debíamos tardarnos solamente una hora. Pero siguió siendo cada vez mas mala.

Me da vergüenza admitirlo, pero hasta tuvo el descaro de romper la ley federal del trabajo de los niños. Nos enseñó a lavar nuestros trastes, tendíamos nuestras camas, barríamos y trapeábamos nuestra recámara lavábamos nuestra ropa, nos mandaba a la tienda de la esquina a que le hiciéramos mandados y aprendimos cosas crueles como cocinar, y otras que de plano no queremos recordar. Nos parece que se quedaba despierta toda la noche pensando qué podía hacernos al día siguiente para molestarnos.

Cuando llegamos a la adolescencia fue más sabia y nuestras vidas se hicieron mas terribles. Siempre insistía en que dijéramos la verdad y que le tuviéramos confianza. Nadie nos podía chiflar o tocar el claxon para que nosotros saliéramos corriendo, pues nuestros amigos tenían que tocar la puerta de nuestra casa y preguntar por nosotros. Se convirtió en una metiche total; quería que le informáramos el nombre de cada amigo; quienes eran sus padres, a qué se dedicaba nuestro amigo y sus padres donde vivían; a qué escuela asistía nuestro amigo y qué estudios cursaba y muchas cosas mas, sobre todo cuando queríamos ir a alguna fiesta, ya ustedes se han de imaginar.

Por eso digo que nuestra madre fue un fracaso completo. Sin embargo ha pasado el tiempo y ninguno de nosotros ha sido arrestado por vago, ebrio o por tener problemas con drogas. No hemos participado en actos de violencia.

Cada uno de nosotros estamos trabajando para lograr un futuro mejor y solo nuestro esfuerzo será lo que nos haga cada día mejores. A nadie podemos culpar de nuestro futuro, cualesquiera que sea, nuestra madre hizo que nos convirtiéramos en adultos educados, respetuosos, honestos y trabajadores.

Ahora que soy madre, estoy educando a mis hijos con las misma enseñanzas y de la misma manera que mi madre nos educó. Me siento orgullosa cuando mis hijos me dicen que soy mala, muy mala madre. Verán, les digo, con el tiempo ustedes le darán gracias a Dios por haber tenido, como yo la tuve, la mamá mas mala del mundo.

Anónimo.

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